En una sesión solemne cargada de emotividad y promesas cumplidas, la alcaldesa de Mocache, Yenny Domínguez, conmemoró las tres décadas de cantonización de la localidad.
Frente a una multitud de ciudadanos y autoridades provinciales, la primera autoridad municipal defendió su gestión enfocada en el desarrollo rural y el bienestar social, compartiendo además el lado más humano y sacrificado de su labor al frente del cantón.
«La mamá de 43 mil mocacheños»
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada ocurrió cuando la alcaldesa ofreció pasajes profundamente íntimos sobre el sacrificio familiar que implica su cargo, conmoviendo a los asistentes al relatar cómo su vida personal se transformó radicalmente tras asumir el liderazgo de Mocache.
«Gracias a mis nietos que ya mismo ni me conocen, gracias por tener paciencia, gracias por entender que ahora ya no soy la mamá de tres Danielas, ahora soy la mamá de casi 43 mil mocacheños».
Visiblemente emocionada, extendió también su gratitud a su entorno cercano por el respaldo en las tareas del hogar ante sus constantes ausencias: «Agradecerle también a la tía Piedad (…) ella es quien me ayuda a cuidar a mi madre, que hay veces el tiempo es mi enemigo y ella es la que siempre está pendiente de ella».
De las promesas a los hechos
Durante el balance de su gestión, Domínguez destacó que bajo su administración se ha pasado de las palabras a la acción, resaltando una inversión superior a los 4 millones de dólares en vialidad, la regeneración del sector San Luis (por más de un millón de dólares) y el anuncio de la adquisición de 5 hectáreas de terreno para el nuevo cementerio municipal.
No obstante, la alcaldesa reconoció de frente que la principal deuda histórica con el cantón sigue siendo el acceso digno a la salud. Con tono firme, lanzó un pedido directo al Gobernador de la provincia para interceder ante el Gobierno Central y conseguir el convenio que permita repotenciar la atención médica local:
«Duele saber que en Mocache muchas madres, todas nuestras mujeres embarazadas tienen que ir a dar a luz a Quevedo, a Vinces, a Ventanas, al Empalme (…) porque lamentablemente no tenemos acá un centro materno infantil… No vamos a descansar, porque rendirse jamás ha sido una opción para mí».
Aprovechando la presencia del Gobernador, la primera autoridad mocacheña le asignó una tarea urgente y agradeció las gestiones en marcha para el equipamiento de emergencias: «Le dejo esa tarea, querido gobernador… que el Ministerio de Salud Pública nos dé el convenio para nosotros poder repotenciar el centro de salud y tengamos atención 24 horas los siete días de la semana (…) También agradecerle públicamente que hizo unas cuantas llamadas para que nos den el convenio para comprar una segunda ambulancia para nuestro querido cantón».
El rescate del malecón y la crisis del «agua color tamarindo»
En su discurso, Domínguez no ocultó las graves dificultades de infraestructura que golpearon al cantón tras la pérdida de una sección del malecón por la fuerza del río, una emergencia que requirió un ajuste inmediato de los fondos municipales ante la falta de respuestas de otras carteras del Estado.
«A nivel económico tuvimos que ajustarnos aún más los pantalones y levantar un muro que hoy, gracias a Dios, está evitando que el daño sea incalculable (…) No hemos hecho el relleno porque creció el río y no teníamos de dónde extraer material pétreo, así que estamos definiendo junto con el equipo de concejales el diseño de la segunda etapa».
En esa misma línea de transparencia, abordó el histórico y deficiente estado del agua potable en la zona urbana, empatizando directamente con los padecimientos diarios de sus ciudadanos a través de una dolorosa vivencia familiar: «Yo en las tardes voy a visitar a mi madre (…) y créanme que cuando abro la llave, yo también sufro lo que ustedes sufren. El agua sale de color tamarindo. Así que por eso estamos trabajando en el Plan Maestro de Agua Potable».
Compromiso con los sectores vulnerables y advertencia electoral
La gestión social también sumó anuncios clave, como la próxima apertura de un Centro Integral Familiar en convenio con la Universidad Técnica Estatal de Quevedo para la evaluación y terapia de niños con autismo y TDAH. Domínguez recordó que su prioridad está con quienes más lo necesitan, entregando ayudas técnicas personalmente en los sectores más humildes.
Hacia el cierre del evento, la alcaldesa lanzó una advertencia clara a la población de cara a la proximidad de las campañas políticas, instando a cuidar los avances logrados frente a la desestabilización:
«Ya mismo viene un proceso electoral, van a criticar, van a juzgar, van a inventarse. No nos dejemos engañar, a nunca perder la fe y la esperanza por este hermoso cantón (…) El cambio, el poder, el pueblo es de ustedes y para ustedes. Yo estaré donde ustedes quieran que yo esté».



